De interés profesional

Consenso para el tratamiento de la miopía

La miopía es el trastorno del ojo humano más común en el mundo: afecta aproximadamente al 90% de los adultos jóvenes en algunos países asiáticos, como Singapur y Taiwán;  y entre el 25% y 50% en los Estados Unidos y Europa. A diferencia de las poblaciones occidentales (donde la prevalencia en menores de 8 años es baja -<5%-), en los niños Asiáticos el porcentaje es significativamente mayor: afecta al 9-15% de niños en edad preescolar, 24.7% de niños de 7 años, 31.3% de niños de 8 años y 49.7% de niños de escuela primaria de 9 años en Singapur.

En tanto en los niños de 12 años, la prevalencia de la miopía es del 62% en Singapur y del 49,7% en Guangzhou, China, mientras que es del 20.0% en los Estados Unidos, del 11.9% en Australia, 9.7% en la India urbana y 16.5% en Nepal.

Atenta a esta situación, la Sociedad Mundial de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo analizó distintas intervenciones para retrasar su progresión  y concluyó  que “la atropina a dosis de 0,01% parece ofrecer una relación riesgo-beneficio apropiado, sin efectos secundarios clínicamente significativos y una reducción razonable y clínicamente significativa del 50% en la progresión de la miopía” (Declaración de Consenso de Miopía).

En función de las evidencias científicas que avalan la disposición de esa organización internacional, la Sociedad Argentina de Oftalmología Infantil (SAOI) desarrolló la siguiente guíapara acercar información a los especialistas y establecer consenso sobre el manejo de la miopía:

Protocolo de tratamiento y seguimiento de pacientes miopes con Atropina al 0.01%

– Incluir pacientes de ambos sexos, de seis años de edad o más.
– Con miopías entre 1 y 6 dioptrías.
– Con progresión igual o mayor a -0.50 dioptrías confirmada a lo largo del seguimiento bajo cicloplegia por al menos un año.
– Con astigmatismos simétricos menores de 3 dioptrías.
– Sin queratocono, sin anisometropías miópicas.
– Excluir niños con síndrome de down o con hipertensión arterial, miopía sindrómica (Stikler, Prematurez, etc.), tratamientos medicamentosos: Sulfas. Topiramatos. Hormona de crecimiento.

  • Seguimiento:
    – Cada 3 meses los primeros 6 meses, para definir si responde o no al tratamiento. Luego, cada 6 meses.
  • Cumplidos los 2 años de tratamiento, si este ha sido efectivo en detener la miopía:

– Suspender la gota progresivamente, pasando a 5 veces por semana y luego a 3 por semana, en períodos de tres meses para evitar rebrote de la progresión.

– Si el paciente tiene alto riesgo de progresión por presencia de familiares con miopía fuerte y haber iniciado a los 6-10 años con su miopía, se puede administrar la gota más tiempo sin disminuir la frecuencia de instilación.
– Si la miopía continua progresando más lentamente durante el tratamiento, verificar bien la adherencia a la instilación de las gotas y continuar el tratamiento.

  • Indicación del tratamiento:

Como en otras indicaciones de medicaciones tópicas, no realizamos un consentimiento informado, pero recomendamos informar al pediatra respecto del tratamiento, ya que es fundamental lograr
el mayor grado de compromiso para su mantenimiento en el tiempo. También ayuda conocer previamente situaciones clínicas generales, desconocidas por el oftalmólogo.